ESPACE ANALYTIQUE

Espace Analytique

Espace Analytique es una asociación de formación y de investigaciones psicoanalíticas fundada por Maud Mannoni a partir de la teoría y la experiencia clínica que nos ha sido transmitida por Freud, Lacan y los anglosajones. La asociación propone a sus miembros un espacio de reflexión y de formación en seminarios, coloquios, jornadas y congresos. También publica una revista de psicoanálisis (dos números al año) y colabora con el editor Denoël en una colección de libros.

El Espacio Analítico fundado por Maud Mannoni, más allá de la referencia a la teoría y a la ética del psicoanálisis instituida por Freud y Lacan, pretende que todos los avances del psicoanálisis surgen de la posición del analista cuando se deja enseñar por el paciente, tal es la herencia que los miembros de Espace Analytique pretenden conservar.

Homenaje a Jean Oury

Imago, octubre de 2014
Jean Oury ha muerto el 15 de mayo de 2014.
Miembro de honor de Espace analytique desde su creación, se le ha rendido un homenaje en París en septiembre, al que nos sumamos en estas páginas.
En 1945 tuvo contacto con Félix Guattari, estudió medicina y en 1947 conoció a Tosquelles y Lacan, con el que se analizó. En el Hospital de Saint-Alban, cuna de la psicoterapia institucional, trabaja con Tosquelles con la idea de que es necesario cuidar al hospital para poder cuidar a los enfermos. A los dos años toma la dirección de la Clínica de Saumery. Un conflicto con los propietarios que se oponen a una remodelación que él considera urgente, hace que salga con sus pacientes a las calles de Loir y Cher. Alojado en una Clínica y en hoteles, esta auténtica epopeya fundacional lleva al descubrimiento del castillo de La Borde donde funda, en 1953, la clínica que dirigirá hasta su muerte.
Oury percibe cierta dimensión de la psicoterapia institucional desde el nacimiento de la psiquiatría moderna con Pinel, incluso antes con Tuke, Chiarugi, etc., es decir, todos aquellos “que tuvieron la preocupación de transformar la segregación, en muchos casos carcelaria, en sistemas abiertos en un deseo de humanizar las relaciones y crear una auténtica convivencia terapéutica”.
La Borde fue el laboratorio en el que Jean Oury reinventa la psicología institucional alejada de lo dogmático, como reflejan sus numerosos artículos y trabajos siempre con constantes reelaboraciones. La psicoterapia institucional queda definida así como condición de creación de un campo de psicoterapia colectivo, al mismo tiempo que como práctica y teoría multidimensional, implicando una aproximación, al mismo tiempo, social, psicológica, psicoanalítica y biológica. Su noción de “transferencia disociada” es fundamental en la medida en que muestra la imposibilidad de hacerse cargo de forma aislada de un paciente psicótico, de lo que da cuenta la expresión “constelación de cuidados”. La patología persiste por “el conjunto hospitalario, las costumbres...”.  Se trata de modificar el ambiente, responsabilizando a cuidadores y cuidados, lo que requiere de una crítica concreta de la institución hospitalaria. Esto supone la articulación de una doble alienación, una social en el sentido de Marx y otra psíquica, freudiana. “Esta colusión entre la alienación masiva y los más lejanos fantasmas de cada cual, es lo que nos puede guiar para comprender mejor que la llamada psicoterapia institucional no es una técnica que puede presionar sobre diferentes configuraciones de establecimientos psiquiátricos sino, por el contrario, está en relación directa con lo real de la enfermedad mental”. La puesta en marcha del club terapéutico, es el operador colectivo de esta crítica.
Pero al mismo tiempo, le gustaba repetir: “¿Qué estoy haciendo aquí?”, cuestión permanente que mantiene tanto su práctica como su aventura intelectual para producir efectos terapéuticos a través de acuerdos siempre precarios: “La Borde es como una burbuja de jabón”. Añadía no saber lo que era la psicoterapia institucional más que como “huella de un movimiento que para permanecer vivo, debe jugarse siempre y volverse a jugar en una dialéctica concreta”.

Basado en el escrito de Alain Vanier en el correo interno de Espace de noviembre 2014

3 Congrès Espace Analytique

Tercer Congreso de Espace:
«Actualités de la psychanalyse» Septiembre 2012

A pesar de las dificultades acumuladas, ha tenido lugar nuestro tercer Congreso. Costó encontrar libre una sala suficientemente grande para cuatro días seguidos, la profusión de mesas redondas obligó a condensar los proyectos para mantenernos en los horarios previstos y, sobre todo, la enfermedad y muerte de Claude Boukobza.
El Congreso ha sido un éxito y este éxito es suyo; ella tomó la iniciativa siendo presidente y mantuvo su apoyo hasta el último momento. Pero no estuvo sola, también se ha podido llevar a cabo gracias al entusiasmo de todos los que participan en la aventura de Espace analytique.
La editorial de un correo interno permite hacer circular algunas informaciones que pueden ofrecer una idea de lo que allí sucedió. Un éxito, cierto, de toda la asociación, ya que con cerca de ciento veinte intervinientes, ha sido todo nuestro grupo, cada uno a su forma, los que han contribuido al éxito -más de mil doscientas personas en cuatro días-, cuentas que parecen saneadas a pesar de que dado los gastos previstos, no era nada evidente. Pero subrayo sobre todo la calidad de todas las mesas redondas y las intervenciones tanto de los miembros de Espace como de nuestros invitados. Sin duda esta afluencia puede deberse al aspecto atemático de nuestro proyecto que, a diferencia de las Jornadas de estudio, el Congreso es un momento para poner a punto el estado del psicoanálisis en un momento determinado, tanto en lo concerniente a los avances teórico-clínicos como sobre el lugar que el psicoanálisis ocupa en los discursos contemporáneos.
Lejos de toda autocelebración, este Congreso da la medida de una responsabilidad que debe conducirnos a afirmar lo que nos hace originales en la orientación del movimiento analítico. Nos encontramos en un momento que permite reabrir las lecturas de los trabajos de los que, en el curso de la historia, han reinventado el psicoanálisis, articulando una experiencia de la que es imposible rendir cuentas íntegramente (para Lacan es lo Real en juego lo que obstaculiza; para Winnicott el tiempo, etc.). Según las épocas, han prevalecido interpretaciones que han oradado un acceso a estos textos orientando la lectura, abriendo perspectivas y cerrando otras. Hay lecturas de Freud, lecturas de Ferenczi, de Klein, de Winnicott, de Lacan, etc.

Al escoger una asociación que no se unifique en torno a una lectura de Freud o de Lacan, Maud Mannoni llevó a cabo este desafío que hoy es el nuestro. Esta diversidad no es dispersión, sino el paradójico intento de constituir un grupo que cuestiona toda posible comunidad. La uniformidad de una lectura, la adhesión a un orden determinado, son derivas grupales que conviene subvertir de vez en cuando para lograr este desafío de «comunidad inconfesable», no por secreta sino porque se funda en el entramado de una «transmisión de lo intrasmisible», evitando tanto los riesgos de la iniciación como los del misticismo. Lo heterogéneo de los discursos puede producir las fisuras necesarias para que surja lo inesperado. Este Congreso ha sido la prueba viviente de la pertinencia de ese reto. Desde esta perspectiva, es sin duda el momento de pensar en el próximo, no solo como el de Espace analytique-Francia solo, sino como el proyecto de una red internacional.

Alain Vanier

Gisele Chaboudez

Veuillez trouver ci-joint le rapport moral de l'Assemblée générale d'Espace analytique qui a eu lieu le 23 Novembre 2014
RAPPORT MORAL DE LA PRÉSIDENTE
ASSEMBLÉE GÉNÉRALE D’ESPACE ANALYTIQUE
LE 23/11/2014
J’ai donc la tâche depuis un an de veiller, avec les membres du bureau, à la marche de notre association. Notre association dont l’histoire est récente, puisque lorsque je l’ai rejointe en 1995, elle venait d’être fondée par un groupe d’analystes autour de Maud Mannoni, dans l’issue d’une scission difficile du CFRP, elle a donc vingt ans. Son enjeu d’alors était si je puis dire, d’exister, c’est-à-dire de rassembler, et de rassembler selon le pari d’une institution se réclamant de visées en principe opposées les unes aux autres. Par exemple, à la fois une orientation lacanienne et une pluralité de points de vue, à la fois une liberté de ton, de pensée, et une rigueur dans la recherche comme dans la formation, à la fois une organisation légère et participative et un fonctionnement sérieux et efficace, et une institution chaleureuse, conviviale et rigoureuse dans ses principes et son éthique, à la fois radicalement ancrée dans la clinique et ouverte à la progression théorique, à la fois articulée aux structures de soin et ouverte sur l’université, à la fois travailleuse et ambitieuse dans sa recherche, décidée à approfondir, à prolonger et à transmettre l’œuvre psychanalytique dont nous avons hérité, et à la fois décidée à éviter autant qu’il est possible la langue de bois.

Autant de visées qui souvent sont contradictoires, et auxquelles nous sommes encore trop inégaux, mais qui néanmoins sont sensibles dans nos échanges et auxquelles il n’y a aucun lieu de renoncer quant à l’exigence de ce qui fonde une association de formation en psychanalyse. Autant de paris difficiles dans l’histoire de la psychanalyse, qui a vu tantôt des grandes masses analytiques organisées comme des bureaucraties, comme seule alternative à des parcours solitaires, ou bien des foules ordonnées autour d’un seul, s’opposant à des groupuscules également ordonnés autour d’un seul. Bref, ceux qui l’ont fondée, puis tous ceux qui l’ont rejointe, fatigués des aléas institutionnels de l’héritage lacanien dans les décades qui ont suivi sa mort, ont eu à cœur que les possibilités qu’elle offre se pérennisent, que sa solidité s’accroisse, que sa qualité n’ait de cesse de s’étendre. Aujourd’hui, après vingt années d’existence, on peut le dire, Espace analytique existe, ce pari est gagné, et pour cela d’ores et déjà il faut saluer et remercier ceux qui l’ont lancé et qui l’ont tenu.

Espace analytique existe, intensément, cette année encore l’a montré, malgré les difficultés rencontrées. Le foisonnement d’activités et d’initiatives en donne une idée, même si elles comportent leurs imperfections d’organisation, de gestion, et de résultats dus à un ensemble de facteurs. Pour commencer par les enseignements, ils sont de plus en plus nombreux et variés, au point que leur nombre a atteint la limite de disponibilité des salles, ce qui d’ailleurs exige et exigera à l’avenir de réguler, plus que cela n’a été fait jusqu’ici, la liste des enseignements qui sont retenus chaque année, tout en gardant comme principe que l’autorisation et la responsabilité d’enseigner soient laissés, dans toute la mesure du possible, à la charge de l’enseignant. A la condition bien sûr, que cette souplesse et cette dynamique ne soient pas synonyme de n’importe quoi et que soient respectées les règles élémentaires, par exemple celle qui exige qu’aucun enseignement n’ait lieu au local s’il n’a été annoncé dans la brochure ou le courrier. Les enseignements constituent un éventail riche du travail d’Espace, allant des multiples modalités de la recherche personnelle, clinique ou théorique ou les deux, à l’organisation plus cadrée de l’Espace études qui introduit de façon raisonnée le travail théorique pour ceux qui rejoignent l’association, en passant par les groupes cliniques et de contrôle ou autres. Cette diversité et ce foisonnement, et par conséquent cette richesse se remarquent, qu’il s’agisse de l’organisation parisienne, ou française, ou même à l’étranger, proche et lointain, où certains témoignent d’une vitalité et d’une organisation remarquables. Pour accéder à l’enseignement parisien, d’ailleurs, vous avez constaté que nous avons maintenant une vraie serrure, qui protège mieux les locaux et dont la circulation a été réorganisée.

A l’image de l’enseignement à Espace est sa bibliothèque, c’est à dire foisonnante et un peu artisanale, mais de moins en moins, et ayant atteint la limite des places disponibles. De nouvelles donations ou de nouveaux prêts arrivent sans cesse, et exigent toujours plus de place pour être installés et utilisés, ils exigent aussi des moyens de gestion plus professionnels, un inventaire raisonné, et une utilisation des listes d’ouvrages sur le site, projet qui va démarrer cette année.

Corolaire essentiel de l’enseignement à Espace, les journées biannuelles. Depuis toujours, elles sont un pôle de mobilisation majeur de toute l’association autour des thèmes essentiels, de la progression des travaux d’Espace, de la communication entre eux des analystes et de ceux qui sont en formation. Une communication qui comme vous le savez, est structurellement insuffisante, car le plus souvent les analystes parlent seuls dans leur rapport à la psychanalyse, et cela rend d’autant plus nécessaire d’essayer de faire en sorte qu’ils se parlent entre eux. Et depuis toujours, ces journées comportent de fort bonnes choses, des choses moyennes et quelques mauvaises, tout cela dans une proportion évidemment variable selon les crus. Là aussi, les journées d’Espace impliquent de nombreuses visées contradictoires, qui ne peuvent pas être entièrement résolues mais que l’on tente d’ajuster au fur et à mesure : que ces thèmes soient l’affaire de tous même s’ils sont pris en charge par quelques uns, qui y mobilisent un temps leur énergie et leurs compétences, et pour cela qu’ils reflètent d’une manière ou d’une autre, de près ou de loin, les raisons pour lesquelles tous ceux qui participent à notre association l’ont rejointe. Or l’audience de ces journées a connu une difficulté, en partie résolue lors des dernières journées d’automne. Après avoir augmenté de façon régulière durant des années, au point que nous avons dû rejoindre les bancs de l’université des St Pères pour l’accueillir toute, l’audience de nos journées a l’année dernière marqué le pas. Cette grande salle, qui avait été exigible pour que personne ne reste à la porte des journées comme cela avait pu arriver dans le passé, s’est retrouvée par deux fois à moitié vide, ou à moitié pleine selon le point de vue, alors même que l’entrée aux journées est incluse dans la cotisation, et ne représente pas de frais supplémentaire, et que la présence de l’ensemble des inscrits d’Espace analytique la remplit. Cela pose des questions et appelle des réponses, qui sont toujours en débat. En premier abord, nous en avons en tout cas déduit que la seule orientation susceptible de représenter régulièrement l’état de notre institution en marche est la clinique, avec ses articulations et ses élaborations, à la condition qu’elle se renouvelle et s’élabore suffisamment pour refléter à la fois la qualité et la proximité de l’expérience. Mais cela pose également la question, qui est aussi actuellement en débat, de savoir s’il est nécessaire de garder à l’avenir deux journées annuelles, ou bien une seule accompagnée de plusieurs colloques de plus petite dimension sur des thèmes précis et plus périphériques.

Les colloques sont déjà nombreux et vivants, et témoignent de l’investissement et de la mobilisation de ceux qui les animent, ils portent sur différents champs, qu’ils soient psychanalytiques ou pas mais importants pour notre réflexion, et ils représentent une dimension essentielle du foisonnement de notre institution. De même que les salons de lecture, qui sont nécessaires pour que puisse être commenté le travail de chacun.

Habituellement mentionnée en dernier, car jugée parfois périphérique dans nos activités, la revue Figures de la psychanalyse, dont j’ai laissé la rédaction lorsque j’ai été chargée de la présidence. Une revue est tout aussi nécessaire dans une institution comme la nôtre, comme reflet des travaux, de l’évolution, de la progression de la pensée. Peut-être d’ailleurs n’est elle pas encore assez prise en compte comme outil vivant de notre recherche, et peut être là aussi sommes-nous encore très inégaux dans la communication que cela nécessite, et trop uniquement mobilisés sur le fait de la produire et pas assez sur le fait de l’utiliser. Les thèmes qu’elle traite reprennent le battement régulier de nos journées, ses numéros constituent en somme l’alluvion féconde qui s’en dépose après chaque crue, sélectionnant les textes qui les représentent le plus fidèlement et incarnent la qualité de chacune. Elle constitue donc un document de travail essentiel, maintenant tout à fait régulier et d’une qualité qui lui est reconnue au-delà de notre association, et l’on doit par conséquent s’en servir. Certes l’écrit n’est pas fait pour être lu, comme disent des Ecrits célèbres- il est fait pour chiffrer une jouissance en savoir- mais il n’y pas lieu d’oublier que de là il sert à autre chose. Et que l’écrit ne soit pas fait pour être lu ne veut pas dire, vous en conviendrez, qu’il soit fait pour ne pas être lu. La revue mérite un accueil plus vivant qu’elle ne l’a aujourd’hui, des témoignages de ses lecteurs, peut-être des commentaires de ses auteurs, une communication qui lui fait pour l’actuel défaut, des pistes pour y parer sont à l’étude.

Autre trace laissée et distribuée ailleurs, de notre évolution et de notre progression, le livre qui reflète notre dernier congrès, celui qui a eu lieu en septembre 2012, deux ans déjà, et qui vient de sortir, et qui comme cela a été annoncé est encore disponible au prix de souscription jusqu’à épuisement des volumes que nous avons contractuellement achetés à l’éditeur pour pouvoir l’éditer. Bien qu’il s’agisse d’actes cette fois, et comporte par conséquent la totalité des textes des intervenants qui nous sont parvenus, l’éditeur a souhaité, et nous en avons convenu, qu’il ressemble le plus possible à un livre et non à des actes afin d’avoir une audience beaucoup plus large. Il comporte de très nombreuses interventions de qualité, de nombreux auteurs importants de la psychanalyse française et internationale, et témoigne de façon fidèle de l’état actuel de la pensée freudolacanienne. Et effectivement il se lit comme un livre et non comme des actes de congrès, je vous le recommande.

Les cartels d’Espace continuent de représenter une étape et une modalité importante de la formation et de l’échange, et sont certainement un des points pivot de l’évolution de l’institution puisqu’ils sont à la charnière de ce qui doit se renouveler régulièrement de leur organisation et de leur résultats. Ils étaient dans l’école de Lacan considérés comme la cellule élémentaire d’une production de savoir, à la condition d’une durée limitée. Leur fonctionnement ici n’y contredit pas, s’il veille à leur renouvellement.

Quant à la formation permanente,ur résultats, on se souvient qu'dont une personne gr régulièrement de leur organisation et de leur résultats, on se souvient qu' un tournant essentiel a été obtenu avec la reconnaissance administrative d’Espace, en fonction des dernières modifications législatives comme le développement professionnel continu des professions de santé, DPC, ce qui permet, moyennant un certain nombre de contraintes administratives, que la formation ici programmée soit d’ores et déjà validante pour toutes les catégories professionnelles de la santé, y compris les médecins, au regard de l’exigence de la législation, et même que les journées d’études et certains colloques le soient. Les informations et formalités administratives peuvent être renseignées auprès du groupe responsable.

Enfin une commission concernant l’éthique a été créée l’année dernière, elle a fonctionné et est maintenant dissoute, ayant répondu à la question qui lui était posée. Une instance de cet ordre peut être constituée à nouveau, en cas de nécessité.

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Où en sommes nous aujourd’hui ? Alors que jusqu’à une certaine date, les enjeux concernant cette activité foisonnante d’Espace analytique étaient d’abord qu’elle existe, se développe, confirme sa raison d’être, trouve son équilibre tout en le réajustant sans cesse, ce pari là est gagné, attestant qu’un nombre important de personnes depuis de nombreuses années ont besoin que cette institution là existe. Mais il s’y ajoute désormais autre chose, aujourd’hui, qui est tout autant de la responsabilité de la génération qui a fondé et construit cette institution, qui est qu’elle soit transmissible. Donc qu’elle soit en état d’être transmise, qu’elle soit pérenne, que les générations qui nous suivent, celles qui sont là et dont la formation est en cours ou achevée, celles qui arrivent pour se former, de plus en plus nombreuses ces dernières années, puissent continuer de s’en servir comme d’un outil de travail au service de la psychanalyse, avec une communauté qui s’y consacre. C’est à la fois le même enjeu, la même exigence, et à la fois une autre. C’est à la fois très simple, et très difficile. Pour qu’une institution soit transmissible que faut-il ? Outre le fait d’être portée par un principe d’existence et d’organisation qui fonctionne et qui rassemble, qui soit donc pertinent, il faut qu’elle dépende le moins possible des personnes et le plus possible du fonctionnement. Or cela, vous le savez, qui est une visée nécessaire, n’est pratiquement jamais atteint. Mais reste néanmoins une visée, et pour cela encore faut-il que le fonctionnement, y compris la gestion et l’organisation soient au point et régulièrement actualisés.

C’est pourquoi la gestion a fait l’objet l’année dernière de l’audit d’un cabinet d’expert comptable, qui a suggéré quelques évolutions très logiquement exigibles, dont beaucoup ont été mises en place durant l’année écoulée, mais dont certaines restent à effectuer et sont impératives. Maintenant entièrement assurée par un cabinet d’expert comptable, la gestion répond peu à peu dans l’ensemble aux normes en vigueur, mais il y a à poursuivre. Les comptes de l’association cette année font état d’un léger déficit, alors qu’ils présentaient l’année dernière un excédent. L’analyse de ce fait est en cours, le déficit tient d’abord à ce que les recettes du congrès de 2012 étaient comptabilisées l’année dernière, et s’ajoutait donc aux cotisations comme recettes, ce qui n’est bien sûr pas le cas cette année. Il reflète aussi un retard dans le paiement des cotisations, comportant certes la difficulté rencontrée par certains adhérents pour régler cette cotisation dans un contexte de crise, qui fait l’objet au cas par cas d’étude des situations et des solutions, et par ailleurs l’oubli de quelques membres, qui devrait être réparé afin de ne pas mettre nos comptes en difficulté. D’autant que nous sommes maintenant dans l’obligation de nommer un commissaire aux comptes, ce qui va être fait dans le Conseil Administration qui va suivre, et que la validation de nos comptes ne sera assurée que si les différentes conditions sont respectées. Ce chiffre du déficit concerne également une augmentation des charges, une augmentation des frais de salles, de colloques, ainsi que des frais de professionnalisation de divers postes de fonctionnement, avec tout ce qui doit être maintenant confié à des professionnels, il faudra donc maintenir une vigilance pour la suite concernant ce qui est incontournable et ce qui ne l’est pas. Cependant dans l’ensemble, et le trésorier va développer tout cela, notre trésorerie reste saine puisqu’elle garde une réserve de fonctionnement suffisante.

L’organisation actuelle comporte des instances souples et collégiales. Elles impliquent qu’aucune décision n’y est prise en principe en solitaire, que les réunions de commissions sont en principe des instances de débat puis de décision et non de simples chambres d’enregistrement de décisions déjà prises ici ou là, ce que les moyens modernes de communication comme les mails permettent, avec une information et un échange immédiat à plusieurs pour toutes sortes de décisions urgentes. Ce qui doit impliquer que le sens de nos décisions et de notre évolution soit partagé par le plus grand nombre, même si l’essentiel du travail aux différentes étapes est fait par quelques uns.

Pour pérenniser cette organisation, il devient nécessaire que ceux qui désirent faire vivre cette institution après ceux qui l’ont fondée prennent d’ores et déjà leur part du travail, acquièrent les compétences pour ce faire, se forment auprès des responsables actuels, en participant aux tâches d’organisation, que ce soit des journées, des colloques, ou certaines commissions, bref qu’ils commencent à se former aux responsabilités. Qu’en somme l’étape qui vient se caractérise par la création progressive de toute une équipe renouvelée en collaborant avec les responsables actuels pour se préparer à l’avenir à relayer les fonctions et le travail. Cela est déjà vrai pour certaines choses, cela va prendre de l’ampleur et s’organiser. Les fonctions de responsabilité à Espace, néanmoins, exigent la qualité de membre, ce qui passe on le sait par la candidature personnelle et le témoignage auprès d’un jury, du parcours analytique et de la pratique du candidat. Il est nécessaire que cette institution, dont l’existence et la vitalité sont précieux, soit ressentie comme étant de la responsabilité de tous puisqu’elle est le bien de tous, même si son fonctionnement relève à chaque étape de quelques-uns.

Parmi les outils nécessaires à la transmission est bien sûr notre site. Lui aussi pour être transmissible doit être techniquement et fonctionnellement au point, et pour cela il a été cette année confié à des professionnels, son aspect comme son fonctionnement n’ont plus rien à voir avec le précédent et il commence à être utilisé de plus en plus. Il reste de nombreuses améliorations à prévoir, de nouvelles fonctionnalités à mettre en place, une nouvelle étape est en cours de réalisation pour cette année, mais d’ores et déjà il est utilisable et constitue un site véritable.

Une association construite sur des bases solides mais en constant devenir, animée par un désir fort et sans cesse renouvelé pour la psychanalyse, voilà ce qui pourra devenir pérenne. Dans un contexte où nous mesurons chaque jour combien notre discipline traverse une ère difficile, il est infiniment précieux qu’elle puisse compter sur quelques outils fondamentaux, qui soient à la fois opérants et fiables, qui ne dépendent pas des modes ou de l’air du temps, qui démontrent que la psychanalyse existe et existera, qu’elle soit ou non célébrée, à la condition qu’elle continue régulièrement de prouver sa pertinence et son efficacité, à la condition de viser et de préserver, une rigueur souple si je puis dire, dans sa démarche, dans ses élaborations, dans ses institutions.

Gisèle Chaboudez